El reto
La guardería dedicaba mucho tiempo a determinar quién encajaba realmente en el puesto, y aún más a poner al día a las nuevas incorporaciones. La formación residía en la cabeza del personal con experiencia y se repetía verbalmente con cada nueva contratación. Para el personal cuya lengua materna no era el noruego, el idioma suponía una barrera adicional en un día ya de por sí intenso.

